Lactancia Materna Exclusiva, el Mejor Regalo para su hijo
Movilizar al mundo hacia el potencial de salvar a un millón de bebés comenzando con una simple acción: permitir que el recién nacido inicie la lactancia materna en su primera hora de vida.
La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan que los niños reciban lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida, y luego continúen amamantándose con alimentos complementarios adecuados hasta los 2 años o más.
Inmediatamente después del parto y durante la primera hora de vida, el contacto piel con piel es vital para el futuro de cada niño y niña debido a que:
El cuerpo de la madre mantiene al bebé a una temperatura adecuada, lo que es particularmente importante para bebés pequeños y de bajo peso al nacer.
El bebé está menos tenso, más tranquilo y presenta una respiración y frecuencia cardíaca más constante.
El bebé está expuesto inicialmente a bacterias de la madre -que por lo general no son nocivas- contra las que la leche materna tiene factores protectores.
El bebé recibe calostro durante las primeras tomas (oro líquido, a veces denominado el regalo de vida), rico en anticuerpos y otras proteínas protectoras. Contiene factores de crecimiento y Vitamina A que ayuda a proteger la vista y disminuye las infecciones, estimula los movimientos intestinales contribuyendo a eliminar las sustancias en el organismo del bebé que causan ictericia.
Al tocar, tomar con su boca y succionar el pecho estimula la liberación de oxitocina, la cual provoca que el útero se contraiga disminuyendo el sangrado de la madre después del parto, estimula a otras hormonas para que la madre se sienta más tranquila, y estimula la producción de leche.
Las mamás sienten una gran alegría durante este primer encuentro con su bebé y los papás a menudo comparten esta felicidad. Así se inicia el proceso de apego, generando un vínculo afectivo entre madre e hijo que permanecerá toda la vida.
Para el bebé, la calidad de este primer contacto, será un modelo con el que tendrá la tendencia a vivir sus relaciones humanas a futuro. Su capacidad de amar encuentra sus orígenes en esta extraordinaria primera hora de vida.
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